
Los residuos médicos se generan en los centros de atención médica y contienen microorganismos potencialmente dañinos que pueden infectar a los pacientes, al personal sanitario y al público en general.
—Organización Mundial de la Salud (OMS)
Tipos de residuos médicos
Residuos infecciosos: residuos que se sabe o se sospecha que contienen patógenos y que representan un riesgo de transmisión de enfermedades, por ejemplo, residuos y aguas residuales contaminadas con sangre y otros fluidos corporales, incluidos residuos altamente infecciosos como cultivos de laboratorio y cepas microbiológicas; y residuos que incluyen excrementos y otros materiales que han estado en contacto con pacientes infectados con enfermedades altamente infecciosas en salas de aislamiento.
Objetos punzocortantes: objetos punzocortantes usados o sin usar, por ejemplo, agujas hipodérmicas, intravenosas u otras; jeringas de autodesactivación; jeringas con agujas incorporadas; equipos de infusión; bisturíes; pipetas; cuchillos; hojas; vidrio roto; Residuos patológicos: tejidos, órganos o fluidos humanos, partes del cuerpo, fetos, productos sanguíneos no utilizados y cadáveres de animales contaminados;
Residuos químicos: disolventes y reactivos, desinfectantes, esterilizantes, etc.
Residuos farmacéuticos: productos farmacéuticos caducados o que ya no se necesitan; artículos contaminados por productos farmacéuticos o que los contienen. Residuos citotóxicos que contienen sustancias con propiedades genotóxicas, por ejemplo, residuos que contienen fármacos citostáticos (que se utilizan a menudo en la terapia contra el cáncer); productos químicos genotóxicos.
Peligros de los residuos médicos
Transmisión de patógenos: La manipulación inadecuada puede provocar pinchazos con agujas o contacto directo, lo que representa graves riesgos para la salud del personal sanitario, los manipuladores de residuos y el público en general.
Propagación de epidemias: Durante los brotes (por ejemplo, COVID-19, Ébola), la gestión inadecuada de los residuos médicos puede amplificar la transmisión de enfermedades en las comunidades.
Contaminación del suelo y del agua: Los productos químicos y farmacéuticos que se filtran en el suelo y las aguas subterráneas alteran los ecosistemas y entran en la cadena alimentaria.
Contaminación del aire: La quema al aire libre o la incineración ineficiente liberan humos tóxicos (por ejemplo, dioxinas y furanos) relacionados con el cáncer, las enfermedades respiratorias y el cambio climático.
Las comunidades cercanas a vertederos mal gestionados presentan mayores tasas de infecciones, enfermedades crónicas y una menor calidad de vida.
Estadísticas de la OMS
Según la OMS/UNICEF, en 2021, solo el 61% de los hospitales contaban con servicios básicos de gestión de residuos sanitarios. La situación es mucho peor en contextos vulnerables, donde, según datos de 2023, solo el 25% de los centros de salud disponían de servicios básicos de gestión de residuos sanitarios.